Esa sensación de querer hacer, querer sentir, pero sin saber qué.
Es pura impotencia. Falta de oficio.
Dejar el show como primera medida, tratar de resumir: las cosas que me trajeron hasta aquí, lo que pasó y dejó huella, las heridas, los sueños.
Lo que no ha pasado y tiene pinta de nunca pasar, la lagrima en la mejilla de pura melancolía.
Melancolía de no haber vivido nada, de no haber tenido la suerte de tener algo que contar.
Esta interminable espera por algo que no se sabe que pueda ser, la imposibilidad de etiquetarlo, la falta de motivación y la ignorancia.
Algún día será… pero qué? qué quieres?
«Quieres …eh… a lo mejor no.»
Tengo un cumulo de cosas en la garganta que no sé como describir ni por donde empezar, no sé si es necesario, si es puro desgaste, un cuento venenoso que yo misma fabriqué : necesidades inexistentes.
Qué es la vida ? es esta constante incertidumbre? es este vacío? este pasar de los días mientras tratas de averiguar para qué?
«Qué quieres encontrar? qué buscas? qué tienes que llenar?»
Siento como si tuviera que dar un discurso gigantesco de lo que siento y debo pensar, como si tuviera que dejar claro todo y apostarle a ALGO, pero hay tantas variables que no sé que tan sensato sea eso, no sé si es que no estoy tan convencida o definitivamente no hay nada por lo cual arriesgarse a tanto.
El desgano de los días.
Y Los números que son solo números.